Colima

Ubicación: La vía de acceso más común es la conocida como “el camino al Chanal”, el cual da inicio en la esquina NE de la plaza principal de la ciudad de Colima, la cual corresponde a la calle Venustiano Carranza misma que corre de sur a norte y cruzando las avenidas San Fernando, Felipe Sevilla del Río y el Tercer Anillo, donde a partir de este último, el camino cuenta con huellas de rodamiento, que los llevan hasta la entrada del poblado, que corresponde con la calle principal llamada Aniceto Castellanos; se recorre una cuadra y en la esquina se vira a la derecha para llegar a la Calle Bonampak y al fondo de esta está se encuentra el acceso al área abierta al público. Para los visitantes que lleguen a Colima por Guadalajara, tomar la desviación que dice Colima, para ingresar al Boulevard Camino Real y llegando a la desviación a Comala, se toma a la derecha que corresponde con la avenida denominada Tercer Anillo Periférico; después de recorrer poco más de tres kilómetros, se desvía nuevamente a la derecha para ingresar a la calle Venustiano Carranza, donde se encuentra el Colegio Ingles y por sus huellas de rodamiento se llegará al poblado El Chanal, como se mencionó en la descripción anterior. Para los visitantes que llegan a Colima por Manzanillo, existen muchas salidas que los conducen al Tercer Anillo Periférico, donde estando una vez en él, se busca virar hacia el norte sobre la calle Venustiano Carranza y de ahí hacia el poblado El Chanal.
Horarios: 9:00 a 18:00
El Chanal es una zona arqueológica cuyo nombre está relacionado con antiguas leyendas sobre seres conocidos como “chanos”, asociados a los arroyos y posiblemente vinculados con el culto prehispánico a Tláloc, dios de la lluvia, ampliamente representado en el sitio. Entre sus principales estructuras se encuentran basamentos ceremoniales, plazas, altares, áreas habitacionales y un juego de pelota, reflejando la importancia política y religiosa que tuvo este asentamiento en la época prehispánica. Destacan también los relieves dedicados a Tláloc y Ehécatl, deidades relacionadas con la lluvia y el viento. Los hallazgos arqueológicos, como piezas de metal, cerámica plumbate, obsidiana y esculturas de Xipe Tótec, sugieren que El Chanal mantuvo vínculos culturales y comerciales con la antigua ciudad de Tula. Su ocupación abarcó desde el 1300 a. C. hasta el 1400 d. C., alcanzando relevancia durante el Posclásico Temprano.

